Es normal tener miedo al cáncer

Quiero empezar así, con una idea rotunda. Es normal tener miedo al cáncer; es más, no pasa absolutamente nada. Si sientes ese miedo, quizá deberíamos empezar sabiendo que no eres ni la primera persona ni la última del mundo en esta situación. Pero atención, porque no hablamos de ese miedo específico a que se manifieste un cáncer. En el artículo de hoy, me refiero expresamente al que se manifiesta cuando ya se ha confirmado el diagnóstico y la pregunta que nos hacemos es, ¿y ahora qué?

Tener miedo al cáncer y seguir adelante

Decimos miedo pero en realidad hay muchas otras emociones detrás. Es respeto, es incertidumbre porque no se tiene suficiente información, es malestar, es bloqueo, es tristeza… Lo que ocurre es que el miedo es muy potente y sabe cómo convertirse en el protagonista absoluto cuando te diagnostican esta enfermedad.

Puede parecer una contradicción pero tener miedo al cáncer no está reñido con coger las riendas de tu vida, de tu situación, de tu enfermedad y seguir adelante.

Nos guste o no, el miedo es una de las cinco emociones primarias y común a los humanos (además de la alegría, la ira, la tristeza y el asco). Siempre nos ha acompañado y lo cierto es que cumple un papel fundamental: el de la supervivencia. ¿Qué es lo que nos puede ayudar a escapar cuando estamos en una situación de peligro? Precisamente, el miedo. ¿Te lo habías parado a pensar? Y es que la idea que hoy os quería contar aquí es que el miedo también puede ser positivo y cuando lo percibes y entiendes desde este enfoque, por lo menos, todo parece más sencillo. De hecho, solo es negativo cuando nos bloquea y resulta disfuncional

Te propongo un reto. No veas el miedo como un enemigo. Entiende que forma parte de nuestra vida pero que se trata de aceptarlo. Igual que hacemos con la felicidad, cuando decidimos que queremos tener un buen día y hacemos todo lo posible para conseguirlo. Con el miedo también podemos decidir que no va a dominarnos y bloquearnos porque nosotros somos los responsables de nuestras emociones.

Ese viaje, el de perder el miedo al miedo, no tienes porque hacerlo solo. Creo que el acompañamiento emocional es fundamental en estos casos para entender la función de cada una de las emociones, incluso las que no reconoces porque quedan en un segundo plano, y descubrir cómo se relacionan con tu enfermedad. Y como suelo insistir, las terapias naturales que aplico NO SUSTITUYEN NI EXCLUYEN la atención o el TRATAMIENTO MÉDICO O FARMACOLÓGICO CONVENCIONAL prescrito por profesionales sanitarios.

Y en este punto, después de leer todo este artículo, algunos o una mayoría, me diréis: ¡pero si yo no tengo miedos!!! En la consulta me encuentro a menudo muchas personas que me aseguran que no tienen miedo de nada en su vida cotidiana y como mucho reconocen que tienen cierto miedo en este punto de su vida, por el diagnóstico de cáncer. Después de una sesión conmigo os puedo asegurar que la lista de miedos suele ser muy larga. Y también os digo que identificarlos y aceptarlos, te lleva a una vida con mucho menos sufrimiento. Prueba a cambiar la palabra “miedo” por “preocupación” y a ver qué lista te sale ahora.

Así que el miedo existe en nosotros y debemos convivir con él, transformándolo y aceptandolo de la mejor manera. Se trata de que tengas ganas de seguir adelante y superarlo.

¡Hasta pronto!

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Mercè Cusí

Mercè Cusí