¿Cómo cuidar tus defensas durante el cáncer?

Cuando estamos sanos y nos sentimos fuertes y capaces de todo, no nos acordamos de darle las gracias a él, al sistema inmunitario. Compuesto por células, proteínas, tejidos y órganos especiales, nos protege contra gérmenes y microorganismos en nuestro día a día para evitar enfermedades e infecciones. Cuando algo falla en nuestro organismo y nos diagnostican cáncer, empezamos el tratamiento y es entonces cuando nos damos cuenta de su importancia y su papel, para sobrellevar los efectos secundarios y evitar el riesgo de recurrencia. Personas diagnosticadas con cáncer me han hecho la misma pregunta: ¿estoy a tiempo de reforzar mi sistema inmunitario? Mi respuesta es sí. Deberías cuidar tus defensas durante el cáncer, como también antes y después, por supuesto.

Como creo que esta información es útil para aquellas personas que quieren saber cómo, esta semana he decidido escribir algunas recomendaciones que juegan un papel fundamental a la hora de cuidar tus defensas durante el cáncer. Ya veréis que no es nada complicado ni requiere más tiempo o sacrificios extra. Son pequeños rituales, sencillos y normales, alcanzables para todos, que tu cuerpo y tú os merecéis y que solo tienes que adaptar en tu vida.

Dormir

Pocas horas de sueño dificultan el trabajo del sistema inmunitario. Dormir sin interrupciones durante 7 horas o más cada noche es sinónimo de buena calidad y una de las principales consecuencias es que aumentan las defensas contra las enfermedades e infecciones. Es evidente que todos podemos pasar por una mala noche pero no debe convertirse en algo habitual. Si así fuera, es necesario tomar medidas.

Ejercicio

No hablamos de completar una maratón o un Iron Man. Hacer deporte de forma constante, y adaptándote a tus necesidades o limitaciones, es suficiente para sentirte bien contigo mismo. Tú mejor que nadie te conoces y sabes lo que te funciona mejor. Por ejemplo, caminar una hora al día es una receta perfecta para ejercitar el cuerpo (y la mente) y reforzar tu sistema inmunitario pero a lo mejor, tú prefieres hacer un poco de natación. Y siempre respetando tu estado físico de cada momento, especialmente si te encuentras en una fase de cáncer o cualquier otra enfermedad, nunca sometas a tu cuerpo a un esfuerzo excesivo, pues podría ser contraproducente para tus defensas. Sea como fuere, sin riesgos y optimizando todos los beneficios.

Nutrición consciente

Siempre he defendido este tipo de alimentación, así que durante el cáncer no tiene sentido reemplazarla. Elige una dieta inteligente, sana y consciente. Durante el tratamiento habrá momentos en que no tengas apetito o no sepas qué alimento te sentará mejor, a la vez que te nutrirá y ayudará a tus defensas. Tener a alguien a tu lado experto en nutrición te ayudará a planificar tu dieta y a elegir la mejor opción, en función del tratamiento que estés realizando y el estado físico en el que te encuentres. El objetivo es que, nutricionalmente, tu cuerpo llegue a un ambiente interno que sea desfavorable para el avance de tu enfermedad y, al mismo tiempo, aprendas a cuidar tus defensas durante el cáncer.

Ahora es cuando podría escribir un listado de los mejores alimentos pero después de lo que os he dicho antes, estaría llevándome la contraria a mí misma. Un alimento puede ser muy bueno para una persona pero no para otra. Cada uno de nosotros tenemos una forma distinta de tolerancia y eso es lo importante. Por eso, he cambiado el listado de alimentos por un listado de tips que iré ampliando en próximos artículos:

  • En general, una buena alimentación te puede ayudar a prevenir enfermedades y también a recuperarte después de ellas.
  • Si estás haciendo tratamiento de tipo quimioterapia, el sistema digestivo queda muy afectado y es más fácil digerir unos alimentos más que otros.
  • La dieta depende de tu estado físico, tipo de tumor o momento de la enfermedad en el que te encuentres.
  • En ningún caso te plantees que una alimentación saludable para un proceso de cáncer debe ser extraña.
  • Revisar tu alimentación o transformar tu dieta para hacerla más saludable y consciente no debería causarte estrés. Es totalmente innecesario y eso es lo que quiero transmitirte desde el inicio.  Y eso nos lleva, al siguiente punto del artículo…

Sin estrés

Todo cambia cuando descubres que no tienes que pasar por el cáncer de forma solitaria. Y es que la compañía alivia la sensación de estrés que aparece en el momento del diagnóstico. Quiero contarte que en estos momentos difíciles hay otra forma de enfocar el camino y lo quiero hacer a través de las sesiones individuales que pongo a tu alcance.  No eres la primera persona que pasa por esta situación y no hace falta que lo pases solo. Aprovecharte de la experiencia de otras personas que ya hemos pasado anteriormente por esta enfermedad y que podemos acompañarte en este proceso hará que te plantees de otra manera este camino, dejando a un lado los altos niveles de ansiedad.

Además se ha confirmado que el estrés es claramente inmunosupresor. Es decir que a mayor estrés más bajas están tus defensas. De por sí, la mayoría de personas ya tenemos un estilo de vida con un medio-alto nivel de estrés. Y con un diagnóstico de cáncer sobre nuestra cabeza ese estrés crece exponencialmente. Así que es el momento de dejarte ayudar y cuidar, tanto por tus familiares y amigos como por un especialista.

Existen diferentes técnicas para reducir el estrés. Y cada uno debéis encontrar la vuestra. A menudo en las sesiones individuales, me encuentro que al llegar al punto del estrés y hablar de técnicas como el yoga o la meditación, la cara de la persona cambia radicalmente, incluso intuyo que tiene todos sus pelo erizados. Efectivamente muchas personas no encajan con este tipo de técnicas o quizás no es su momento. Cada uno sintonizamos con una frecuencia, es como la música a uno le calma la música clásica y a otro el rock duro. Así que lo importante es que lo que escojas te relaje y no te sientas coaccionado por una técnica u otra. Actividades como escuchar música, leer un libro, pintar, pasear al aire libre, hablar con amigos o sentarte delante de un fuego, pueden ser también altamente relajantes. Simplemente escoge la tuya.

Las sesiones individuales que he diseñado están pensadas para acompañarte durante este proceso vital pero hasta que no te conozca, no me gusta definir el guión. Porque cada cáncer es distinto, cada persona es única. Por eso, si hay dos palabras que definen las sesiones son personalizadas y revisables. Solo cuando vamos juntos podemos ver tu evolución en este camino.

¿Quieres saber más sobre estas sesiones individuales y aprender a cuidar tus defensas durante el cáncer? Consulta aquí otros detalles.