Nuestro blog de nutrición consciente y acompañamiento emocional se reinventa

Aunque tenga poco tiempo y los planes del día a día aprieten, hay un ritual que me resisto a abandonar. Veréis, es sencillo. Se trata de mantener, antes de cada comida, mi compromiso con mi cuerpo, mente y corazón. Lo hago de muchas formas y, en especial, a través de mi alimentación. Los colores que pintan, los aromas que desprenden, las texturas que se inventan… Nada de lo que llevo hasta la mesa es casualidad. Todo tiene su porqué. Porque quiero mimarme. Quiero protegerme y quiero quererme. Pero supongo que, como tú.

Una nueva etapa en nuestro blog de nutrición consciente y acompañamiento emocional

Si has echado un vistazo a la web, habrás podido leer que soy bióloga de profesión y me he especializado en nutrición clínica, especialmente nutrición oncológica. Además, el acompañamiento emocional es otra de las áreas de mi trabajo. Trabajo con personas que se encuentran en cualquier fase de un proceso de cáncer. Son más que clientes. Y me gusta recordarlo.

A veces contactan conmigo justo cuando acaban de recibir el diagnóstico, o cuando ya han realizado algún tipo de terapia o tratamiento pero también cuando ya han terminado y se siente perdidos porque no encuentran su sitio en la sociedad. Mi sitio es estar a su lado, a través del acompañamiento emocional a cada persona durante esta experiencia para demostrarles que podemos buscar la manera de transformarla en una oportunidad de aprendizaje y llegar así, a vivir una vida más plena y tranquila después de esta experiencia vital.

Si algo tengo claro es que no es necesario pasar por ninguna de estas etapas en soledad. Porque cuando compartes lo que te ocurre, es más fácil sacar los miedos o dudas mientras que la energía y la fuerza para seguir adelante se multiplican.

El cáncer también puede despertarnos, de repente, y hacernos entender que nosotros somos lo más importante, que nos tenemos que tomar en serio lo de cuidarnos y que este verbo solo tiene sentido en presente. Ahora.

Y sí, la enfermedad hará que muchas cosas de tu vida cambien pero es lógico. Lo importante es que estés dispuesto a tomar las riendas. Quiero que consigas establecer unas pautas y estilo de vida, con las que tu cuerpo recupere, según cada circunstancia, el bienestar y la energía. Quiero que entiendas nutricionalmente lo que tu cuerpo necesita. Quiero que comprendas tus emociones precisamente por eso, porque son tuyas. Y querer es poder, ya lo dice el refrán. Así que si tú también quieres, podrás. Podremos.

Lo mejor de todo es que no tienes que dejar de ser tú para cambiar esos aspectos que te bloquean durante la enfermedad y no te dejan avanzar.

La verdad es que yo solo pasaba por aquí para contarte que, a partir de ahora, cada semana tendrás nuevos contenidos en el blog. Y es que si normalmente soy yo la que acompaña, ahora te pido justo lo contrario, que me acompañes tú a mí.

Voy a escribir sobre esos temas que más te preocupan, voy a dar voz a mis reflexiones y a compartir mis conocimientos sobre cómo te pueden ayudar algunos alimentos antes, durante y después del cáncer. Pero habrá mucho más. Por eso,  te propongo lo siguiente: yo iré publicando artículos y los iré dejando en la mesa, como si fueran platos, y tú coges el que más te apetezca, que para eso, estás en tu casa.

¡Bienvenido!